Félix María Serafín Sánchez de Samaniego Zabala (1745 – 1801) fue un escritor español famoso por sus fábulas. Sus cuentos más subidos de tono fueron compuestos al estilo de las Fábulas eróticas deJean de la Fontaine. Por estos escritos y otros de índole anticlerical, sufrió la persecución de laInquisición.
Aparte de "La mona", ya publicada antes(AQUÍ), tenemos ahora unas cuantas fábulas entre las que, seguro, alguien recordará más de una.
Puede escucharse mientras se sigue el texto en el vídeo que figura al pie
EL CONGRESO DE LOS RATONES
Desde el gran Zapirón, el blanco y rubio, que después de las aguas del diluvio
fue padre universal de todo gato ha sido Miauragato
quien más sangrientamente persiguió a la infeliz ratona gente.
Lo cierto es que obligada de su persecución, la desdichada
en Ratópolis tuvo su congreso. Propuso el elocuente Roequeso
echarle un cascabel, y de esta suerte al ruido escaparían de la muerte.
El proyecto aprobaron uno a uno. ¿Quién lo ha de ejecutar? Eso ninguno.
"Yo soy corto de vista.” “Yo soy viejo. “Yo gotoso”, decían. El consejo
se acabó como muchos en el mundo. Proponen un proyecto sin segundo.
Lo aprueban. Hacen otro. ¡Qué portento! ¿Pero la ejecución? ¡Ahí está el cuento!
EL ASNO Y EL COCHINO
Envidiando la suerte del cochino, Un asno maldecía su destino.
- Yo - decía - trabajo y como paja; él come harina y berza y no trabaja:
a mí me dan de palos cada día a él le sacan y halagan a porfía.
Así se lamentaba de su suerte; pero luego que advierte
que a la pocilga alguna gente avanza en guisa de matanza,
armada de cuchillo y de caldera, y que con maña fiera
dan al gordo cochino fin sangriento, dijo entre si el jumento:
- Si en esto para el ocio y los regalos, al trabajo me atengo y a los palos
LA SERPIENTE Y LA LIMA
En casa de un cerrajero entró una serpiente un día,
y la insensata mordía en una lima de acero.
Díjole la lima: - El mal necia, será para ti:
¿Cómo has de hacer mella en mí que hago polvos el metal?
Quien pretende sin razón al más fuerte derribar,
no consigue sino dar coces contra el aguijón.
LAS MOSCAS
A un panal de rica miel dos mil moscas acudieron
que por golosas murieron presas de patas en él.
Otra dentro de un pastel enterró su golosina.
Así, si bien se examina, los humanos corazones
perecen en las prisiones del vicio que los domina.
EL HOMBRE Y LA CULEBRA
A una culebra que de frío yerta en el suelo yacía medio muerta,
un labrador cogió; mas fue tan bueno que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata a su gran bienhechor, traidora mata.
EL PERRO Y EL COCODRILO
Bebiendo un perro en el Nilo al mismo tiempo corría.
- ¡Bebe quieto! - le decía un taimado cocodrilo.
Díjole el perro, prudente: - Dañoso es beber y andar;
pero ¿es sano el aguardar a que me claves el diente?.
¡Oh qué docto perro viejo! yo venero tu sentir
en eso de no seguir del enemigo el consejo.
LOS GATOS ESCRUPULOSOS
¡Qué dolor! Por un descuido Micifuz y Zapirón
se comieron un capón en un asador metido.
Después de haberlo lamido trataron en conferencia
si obrarían con prudencia en comerse el asador.
¿Lo comieron? ¡No, señor! Era un caso de conciencia.