miércoles, 8 de noviembre de 2017

Las Notas del Dr. Hexápodus (Introducción y comienzo del Cuaderno)

Hoy comenzamos a adentrarnos en  
las anotaciones del Dr. Hexápodus,
 a conocer sus exploraciones y su
estudio de los Comunicontes y 
de los Saltones rumorosos.
 


LAS NOTAS DEL Dr. HEXÁPODUS

1)  INTRODUCCIÓN AL TEXTO
2) CUADERNO (Desde 16 Fructuoso)


INTRODUCCIÓN
Faltan las tapas y algunas páginas del principio y final.
Se ha intentado restaurar las primeras y últimas, muy dañadas, utilizando las más modernas técnicas e, incluso, se ha tratado de extraer los restos de tinta por métodos espectroscópicos y escáneres de alta resolución sin resultados.
No se han podido salvar los dibujos y esquemas, de muy mala calidad aparte de que el Dr. no era muy buen dibujante y están muy afectados por el tiempo y la humedad; pero algunos, muy pocos que aquí no se incluyen, los hemos podido reproducir gracias a la colaboración de ilustradores que han sabido interpretar lo que el Dr. pretendía representar.
Los dibujos originales y esquemas no se aconsejaba incluirlos tal y como estaban y se han omitido, pero permanecen en nuestros archivos por si algún estudioso quiere consultarlos. También su caligrafía ha resultado complicada de descifrar, pero lo hemos conseguido al recurrir a un experto farmacéutico, acostumbrado a leer los textos más ilegibles Tras esas primeras páginas, borrosas e irrecuperables por filtraciones de humedad y la acción de los hongos, se puede leer lo que sigue:
 
EL CUADERNO
 
... (ilegible) ., y, aunque parezca increíble, así fue como sucedió.

16 Fructuoso
Para recopilar material .... (ilegible) próximo libro; que se va a titular, si no cambio ....(ilegible), “Las influencias nefastas sobre la sociedad que .... (ilegible) Comunicontes (ilegible) regresar de la Pradera Real
Al entrar por la puerta, Garfio, mi gato …..…(ilegible) … a recibir y casi me … (ilegible)… al suelo. Tengo que reponer el depósito del …… (ilegible) lleno de pienso, y luego de tomar un tentempié entro en materia y resumo en este cuader........(ilegible) breves notas sobre el abundante material……..(ilegible)… notas... otros cuad....
Este lugar……….. (ilegible) …El viaje ha sido complicado, primero en AVE hasta Porto, en donde se encuentran las granjas más importantes de ceticultura y de donde procede una buena parte de las proteínas necesarias para la supervivencia de la población gracias a las Neocetas.
El subsiguiente y aburrido viaje en lancha desde Porto hasta Eria me lleva por los vericuetos de la memoria y me hace pensar en las vicisitudes históricas que nos han llevado a la presente situación política y social, así como al advenimiento de la neofauna y la neoflora que se ha adueñado del Continente Terra, salvo el reducto aislado de Poor Span e Impel por su insularidad.
Me quedé dormido en la hamaca de cubierta y acabé soñando con el Imperio y su caída
Atracamos en Eria y, tras dos días en ciclobús, llegué a Cathodis donde alquilé un cuadriciclo sin conductor, así que me tocaron otros tres días de pedalear hasta el agotamiento y dormir en un saco al abrigo de unos árboles o de unas rocas, pero al fin alcancé mi destino en Pradera Real y, tras improvisar mi campamento, montar la tienda y desembalar el equipo, dispuse micrófonos y cámaras estratégicamente.
Mi objetivo, en esta primera toma de contacto, era estudiar las variedades existentes de comunicontes, si habían aparecido nuevas especies, la densidad de población actualizada, los comportamientos por tipos de especie y subespecie y efectuar grabaciones sonoras.
Aún podía verse lo que quedaba de los fastuosos edificios, muchos de ellos convertidos en pajares o corrales, y uno o dos de ellos en posadas para los escasos viajeros que a veces aparecen por allí.
Mientras durara el estudio me había propuesto alojarme en una fonda que se encontraba en la ciudad a dos decihoras de cuadriciclo desde la reserva, pero tuve la imprevisión de llegar en plenas Fiestas Canículas con la celebración del fin de las cosechas y no había ni una habitación libre, así que no tuve más remedio que pernoctar junto a la colonia en una tienda de campaña.
De todos modos sentía curiosidad por estas fiestas y perdí una jornada entera entre los tenderetes del mercadillo. Había productos del campo y de artesanía popular que difícilmente podría encontrar en Sandulia o, si los encontraba, mucho más caros. Perdí el control, como una señora en el Comercado, que en Sandulia capital es el almacén más importante de comestibles y proglómeros, es decir de todo lo relacionado con la alimentación, y cargué unas cuantas cosas que a buen seguro me harían arrepentirme en el viaje de regreso. Perdí unas cuantas decihoras contemplando los bailes tradicionales, los juegos de los malabaristas y acróbatas, y el trabajo de los artesanos, pero mi trabajo me llamaba insistentemente.
Para evitar demasiados desplazamientos me llevé las suficientes provisiones para toda mi estancia y me arreglaba también con unos bocadillos. Por ser las Fiestas Canículas, los precios de los comestibles habían experimentado un alza y superaban lo que habitualmente gastaba en Sandulia; la compra me costó unos diez céntimos de Solán, el equivalente a diez salarios día, pero pude disfrutar, aparte de frutas, conservas y fiambres, unos filetes de atún blanco muy fresco, cosa que me extrañó mucho dada la distancia al Mar Central, aún así ¡cómo echaba de menos mi huerto, mi cocina y mi despensa!, pero el estudio requería de toda la dedicación, los sacrificios y todo el tiempo disponible si quería recopilar grabaciones suficientes como material de base para el nuevo libro.
En el momento en que hice este estudio no había nadie más por los alrededores y, por las señas, hacía mucho tiempo que no aparecían visitantes por aquí. Esto se puso en evidencia porque, conforme me acercaba, la colonia que estaba totalmente en silencio comenzó a poblarse de unos parloteos que fueron in crescendo, montando al final una algarabía espantosa cuando me acerqué lo más que pude al vallado.
Poseen todos un pico (de algunos se decía incluso que lo tenían de oro, pero eso empíricamente aún no se ha podido comprobar y no sé si voy a poder demostrarlo yo, por el que emiten sonidos parecidos a las extintas aves tropicales, con la particularidad de que son bastante inteligibles. Presento a continuación algunas pinceladas de cada una de las subespecies (más detalles a redactar en el borrador del libro, para lo que tengo abundante material recopilado en el cuaderno de datos)
Tienen también, salvo los anteriormente mencionados, la peculiaridad de que el pico les puede crecer según los sonidos que emitan. Muchos de ellos se han tenido que retirar de la vida activa a causa del excesivo peso de este apéndice.
De las otras variedades de esta familia de aves,  llamados comunicontes, me ocuparé en una nueva expedición, pero ahora en estas notas resumiré unos breves detalles de lo recopilado sobre los televisoides, en los que vamos a centrar este estudio.
Como ejemplo de una de las muchas muestras que he grabado en esta expedición y que pasarán a la redacción final del libro, reproduzco a continuación una de ellas.
- Toma AS123, micro 6 ejemplar af012 en la cuadrícula.
El espécimen en cuestión se encuentra rodeado por un campo de 12 milishares según mi medidor EGM, y emite una serie de sonidos de los que puedo entresacar lo siguiente:
“El Turbulante de la Centralidad es responsable de lo que pueda pasar si no xcccccc (ininteligible) con el sindicato de controladores marítimos rsssssss (ininteligible) las existencias de proglómeros en los almacenes de Sandulia escasean. El Secretario General del partido de la oposición, nuestro querido amigo vnnnnnnn (ininteligible) toda la razón. El Turbulante ha hecho unas declaraciones que no podemos reproducir por falta de reporteros. A continuación pasamos conexión a Marciano Canalio en la sede de la oposición…”
Todo el material recogido requiere largas horas de escucha, análisis e interpretación, pero eso espero poder hacerlo más adelante, cómodamente en mi laboratorio, mientras me tomo unas cuantas cervezas de Kala que pienso comprarme en mi próximo viaje.
Ha sido un regreso agotador y, tras recoger todo el equipo, pedalear sin descanso hasta Cathodis, llegar al puerto de Eria y amarrar en Porto justo a tiempo para el último AVE del día, llego a casa hecho polvo y después de redactar estas cuatro notas me voy a la cama

20 Fructuoso
Hoy no escribo nada, no tengo ganas. Aún no me he recuperado de mi último viaje, y eso que he reposado estos últimos días sin hacer nada, aparte de ordenar mis notas y grabaciones en el laboratorio. Además estoy haciendo preparativos de mi viaje de mañana. Ya lo haré a mi regreso de las Planicies de Kala. Ahora, eso sí, me he puesto redondo de comer los platos más apetitosos de mi despensa después de tantos días a base de bocadillos, y lo peor es que me espera otro tanto de lo mismo en mi próxima expedición. Lo malo es que ahora voy a tener que tomar alguna infusión digestiva porque me encuentro algo incomodado

3 Vendimiano
Anoche llegué en el último AVE desde Kala, tras hacer trasbordo en Porto y hoy no pienso salir de casa. Han sido agotadoras las pasadas jornadas entre el viaje y el trabajo de ir saltando de aquí para allá, localizando y marcando una colonia de saltones rumorosos
 Ahora estoy agotado. Mi viaje a las Planicies de Kala, que es donde se localiza la mayor colonia conocida de saltones, la búsqueda de ejemplares, la identificación de género – tarea nada fácil – y la marca con señales fluorescentes codificadas en los élitros, cansa a cualquiera. No obstante, siempre es una satisfacción verlos en su medio natural y estudiar su comportamiento.
Más sorprendente es la eclosión desde la forma de larva, larva que anida dentro de semillas de avenuez. Cuando las semillas están ya secas caen al pie del arbusto y se inicia una danza alocada. Las larvas, intentando romper la cáscara para eclosionar, provocan que estas semillas vayan dando saltos por todas partes, produciendo un sonido característico como de sonajero, hasta que rompen la cáscara y salen al exterior en forma de omocestus adulto, por esa causa reciben el nombre vulgar de saltones rumorosos.
Lo más gratificante es que pude presenciar algo raramente visto; el apareamiento, un acto que suelen hacer con gran solemnidad. En esta ocasión se trataba de un mf y un mmf. Al aproximarse el uno al otro, emitía cada cual la tonalidad propia de su género. Todos los ejemplares que saltaban por los alrededores formaron un corro alrededor de ellos emitiendo su propia tonalidad que, gracias a la gran variedad de subgéneros, resultaba raramente armónica y de una belleza indescriptible, por eso no la describo.
Finalmente tuve que regresar porque se me acabó el frasco de marcador añil 01001101 (también llamado azul 77 en lenguaje vulgar).
Como quiera que dejé la tarea inacabada, tendré que regresar algún día para completarla y, de paso, anillar a las serpentoides de collar que hallan allí refugio y alimento con los saltones.
Antes de subir al AVE en Kala compré una caja de sus famosas cervezas, de las que pienso dar buena cuenta a no tardar mucho.




(Si queréis ampliar conocimientos o aclarar dudas podéis consultar los anexos publicados anteriormente)

EL JUEVES PRÓXIMO (Desde 4 Vendimiano)

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